Con apenas 19 años, el artista de Morón debutó en Brasil y desbordó el escenario Supernova con una propuesta que mezcló rap, folklore, identidad y memoria latinoamericana.

El show de Milo J en Rock in Rio comenzó frente a cientos de curiosos el sábado 12 de septiembre. Cincuenta minutos después, una multitud desbordaba el Supernova, el escenario más pequeño de los seis que formaron parte del festival. El argentino debutaba en Brasil ante un público que todavía conoce poco su música, durante una jornada que también reunió a figuras como Maroon 5 y Demi Lovato. A medida que avanzó el concierto, cada vez más personas se acercaron al escenario, levantaron sus celulares y terminaron coreando sus canciones.
Milo abrió con “Bajo de la piel”, una canción atravesada por el orgullo latinoamericano y la reivindicación de una Argentina mestiza. Esa identidad también apareció en su vestuario, con una gorra y un chaleco de diseños provenientes de pueblos originarios, y en una banda que combinó violín, contrabajo, flauta, teclados, guitarra y percusión.

El repertorio recorrió su último disco, La vida era más corta, con canciones como “Recordé”, “Cuando el agua hirviendo”, “Lucía”, “Niño” y “Luciérnagas”. También sonaron “Solifican12”, “Mmm” y “Rara vez”, uno de sus primeros hits y el momento que utilizó para agradecerle al público brasileño.
“Soy de otro país. Esto es una locura. Vamos a disfrutar”, dijo desde el escenario antes de encontrarse con una respuesta que superó cualquier barrera de idioma.

UNA IDENTIDAD QUE VIAJA
Camilo Joaquín Villarruel salió de Morón como una de las nuevas voces del rap argentino, pero su música dejó de entrar cómodamente dentro de esa única etiqueta. En La vida era más corta, un álbum de 15 canciones lanzado en 2025, cruzó el trap y los sonidos urbanos con la chacarera, la milonga, la murga y otros elementos del folklore latinoamericano.

Esa búsqueda también atravesó su Tiny Desk, donde compartió escenario con Agarrate Catalina y convirtió el famoso escritorio en un mapa personal. Llevó un banderín del Deportivo Morón, un mate, un ejemplar del Martín Fierro, un pañuelo de Abuelas de Plaza de Mayo y un poncho que le había regalado Soledad Pastorutti.
Rock in Rio presentó a Milo como una de las propuestas más personales de la nueva música argentina y destacó justamente su combinación de tradición, identidad regional y sonidos contemporáneos.
