Cuando el sol empezaba a caer sobre el Hipódromo de San Isidro, Interpol tomó el Samsung Stage para uno de los shows más esperados del domingo. La banda neoyorquina liderada por Paul Banks ofreció un recital sólido y elegante, fiel al sonido que los convirtió en referentes del indie rock de los 2000.

El set recorrió varias de las canciones que marcaron su carrera, incluyendo Obstacle 1, uno de los grandes clásicos de su disco debut Turn On The Bright Lights (2002). Con su estética sobria y su sonido oscuro y preciso, Interpol aportó un momento de rock puro dentro de un festival dominado por el pop y la electrónica.

El público respondió con entusiasmo, coreando las canciones mientras la tarde se transformaba lentamente en noche.

