STYLE

Santiago García Trías, el nuevo hacedor de la moda argentina

04 Febrero 2019

  1. Por Leandro Infante

Tras varios años fuera del país, el diseñador regresó para desarrollar Chimen Aike, una de las marcas con mayor proyección y crecimiento en el último tiempo dentro de la escena de la moda local. En Le Banana conversamos con Santiago y nos cuenta algunos detalles de su vida y de su firma.

Estuviste mucho tiempo en Europa trabajando y estudiando. ¿Cómo fue la vuelta y cómo encontraste a la escena local?

La verdad es que mi vuelta no fue fácil. En especial, porque viví casi ocho años entre Inglaterra y París y dejé toda una vida atrás. Me cuesta acostumbrarme a ciertas cosas de nuestro país, pero dentro del caos en el que vivimos veo una industria que ya no resiste viejos patrones, y emergen nuevas maneras de encarar proyectos y modelos de negocios. En las crisis siempre hay oportunidades y eso también aplica a la moda.

¿Cómo fue estudiar en Central Saint Martins en Londres?

La experiencia es única. No solo como institución sino porque te enseñan a pensar por fuera de los límites. Es un esquema en el que, mientras sepas los fundamentos del diseño, nadie te puede decir como encarar una idea. El desarrollo es personal y depende de cuanto creas en esa idea que quieras desarrollar. La libertad que tiene Central Saint Martins permite que salgan los mejores artistas de la industria. Es irónico, porque si bien hay libertad de expresión hay una gran presión a ser el mejor en lo que haces.

¿Para qué marcas estuviste trabajando en el exterior y qué hiciste en ellas?

Trabajé en muchas. Comencé en Alexander McQueen como encargado del desarrollo textil y luego me cambié al departamento de desarrollo de sastrería masculina. Solo estando ahí dentro pude entender lo que significa. Era un gran sueño para mí trabajar en McQueen. Luego, decidí trabajar para marcas más emergentes como Craig Green. Hoy es uno de los diseñadores británicos más reconocidos a nivel mundial y fue otra experiencia alucinante. Al ser una marca emergente, ahí aprendí del diálogo con los talleres, los proveedores y del desarrollo de una colección en formato PyMe. Me encargaba desde la moldería y el diseño textil, junto a un gran team de amigos, hasta de las relaciones con los PR. Al terminar ese ciclo me mudé a París, en donde trabajé para Lanvin. Otro de los momentos más increíbles de mi vida. La revaloración de lo artesanal y el trabajo tradicional francés es algo que fue invaluable para mi carrera. También hice trabajos freelance para Gucci en el desarrollo de estampas. Gucci me enseñó lo que es el trabajo más corporativo y aprendí a adaptarme a las necesidades del cliente. Cada una de esas experiencias junto a mi educación formal me convirtieron en el diseñador que soy hoy y tengo en claro que la humildad y la perseverancia te lleva más lejos que cualquier otra cosa.

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida de CHIMEN AIKE (@chimen_aike) el

¿Cómo surgió Chimen Aike?

Chimen Aike nació de manera orgánica. Me ofrecieron este proyecto en Argentina cuando yo estaba terminando la maestría en Textiles en Saint Martins. Me pareció muy tentador ya que hacía mucho tiempo que no vivía en la Argentina y el desafío era enorme. Decidí volver y crear un proyecto con el nombre de la estancia donde me crié, en el sur de la Patagonia.

Si tuvieras que describir tu firma en 3 palabras, ¿cuáles serían?

Lúdica, Atemporal y Rupturista.

¿Cómo es la mujer Chimen Aike?

Es una mujer fuerte, independiente y que está a la vanguardia. Además es muy social, emprendedora, sexy, elegante. No me gusta categorizarla mujer ni por su edad ni por aspecto, sino por su personalidad, que es fuerte.

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida de CHIMEN AIKE (@chimen_aike) el

¿En que está inspirada tu última colección “Bang”?

En el desafío que significa crear un proyecto en medio del caos.

¿Cómo fusionás tus estudios en arquitectura con tu labor en moda?

Creo que hay varios aspectos que se trasladan. Me gusta mucho la materialidad de las cosas y me obsesiona el calce de la ropa. Eso es como construir un edificio: pensás en la estructura, la materialidad, los colores, todo.

¿Qué te inspira para crear?

Todo te puede inspirar si estás abierto. Además del arte, los textiles y materialidades que me sorprenden, me gusta mucho ver películas que me creen una historia o leer libros en donde pueda profundizar más el concepto de cada colección. Pero puedo ir caminando e inspirarme en cosas que a lo mejor la gente ni las registra.

¿Tenés crisis o bloqueos creativos? ¿Cómo los resolvés?

Las crisis son necesarias para cuestionarte todo el tiempo. Si no existieran, la gente no evolucionaría. En el proceso creativo, me sirven para profundizar qué es lo que quiero decir. También me obliga a estar cambiando todo el tiempo. Nunca me guío por una tendencia. Por lo tanto, para crear algo que no se ve en ningún desfile, las crisis inspiracionales son necesarias. Las resuelvo aislandome en mi burbuja con mi música y cosas que me hagan conectar conmigo mismo.

¿Qué papel juegan las redes sociales en tu vida y cuál es tu favorita?

La realidad es que tengo una relación de amor/odio con las redes sociales. Siento que es una herramienta mega útil y necesaria para el desarrollo de las empresas, pero, por otro lado, es un sistema que enferma a mucha gente y te bombardea de información. Empuja a la gente a no conectarse con el otro, aislandose y viendo una realidad a través del teléfono que muchas veces no condice con la vida de las personas. Cada vez más gente alrededor del mundo acude a centros de detox tecnológico. La única red que uso es Instagram, pero más el de la empresa que el mío personal.

¿Tenés alguna musa de estilo?

Barbarella, el personaje de ciencia ficción.

¿Cuáles son tus tres básicos infalibles para armar un look?

Botas, un vestido anatómico negro y una campera con intervención textil.

¿A qué figura argentina te gustaría vestir?

A Ana Torrejón.

¿Soñaste alguna vez con ser director creativo de alguna de estas míticas firmas?

La verdad es que por el momento estoy dedicado a Chimen Aike, que como proyecto tiene la expectativa de crecer y no simplemente ser una marca de ropa. Quedan muchas metas por delante, así que junto a mi equipo estamos trabajando para alcanzarlas.

¿Qué veremos este invierno próximo en Chimen Aike?

Más estampados creados exclusivamente por la marca. Y una serie de colecciones cápsulas que abarquen día y noche, para sorprender al cliente a lo largo de la temporada. Continuaremos con el diseño de calzado e incorporaremos una línea de joyas y piezas creadas con materia prima del sur, revalorizando lo nuestro y dándole una vuelta moderna a lo artesanal.

¿Cuáles son tus proyectos futuros?

A partir de esta segunda temporada, la empresa remarcará sus valores tanto sociales como sustentables en el consumo. Remarcaremos que no somos una marca que solo cuelga prendas todas las temporadas, sino que queremos traspasar esa barrera y ampliar el proyecto a otras áreas. Tenemos un ciclo planeado con mujeres líderes de la industria, charlas, y la incorporación de materia prima artesanal proveniente de la estancia CHIMEN AIKE y desarrollado por artesanas del sur. La idea de concientizar al cliente de otra forma de consumo es clave y es un reflejo de lo que está pasando a nivel mundial. Muchas veces la gente se confunde en categorizar la sustentabilidad con solo telas biodegradables y el concepto es mucho más amplio que eso. Tenemos que ser conscientes de dónde y cómo se produce tu ropa, cuánto stock quieto tenés y la importancia de comprar menos y mejor.

¿Qué consejo le darías a aquellos que buscan trabajar en moda?

Perseverancia, convicción y humildad.

Le Banana Top 5 by Santiago García Trías

Una Ciudad: París

Una canción: Bang Bang, de Nancy Sinatra

Una película/serie: The Eyes of Laura Mars

Un perfume: Un Jardin en Mediterranee, de Hermès

Una golosina: ¡no como ninguna!

comentarios