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José Millán, el gran astrólogo español: crisis para el nacimiento del nuevo modelo social

04 Junio 2020

Por Josefina Martínez

José Millán charló en exclusiva con Le Banana desde España y respondió a todas nuestras preguntas sobre cómo las conjunciones y eclipses influenciarán desde nuestro futuro inmediato, hasta el de los próximos diez años, en Argentina y en el mundo. 

 

Gracias a un profesor del secundario, a los 17 años Millán se decidió por estudiar física y astrología. Hoy, el español es uno de los mayores referentes de la Astrología Humanística. Mientras espera publicar su nuevo libro este año durante noviembre, nos regala sus análisis simples, claros y premonitorios en YouTube. En entrevista con Sole Ainesa, nos explica la naturaleza de la Argentina, el eclipse del 5 de junio, la triple conjunción Saturno, Júpiter y Plutón, el nuevo modelo social que será necesario construir en el mundo y el panorama alentador de 2025. Y tranquilos porque según José, “cuando uno está en el ojo del huracán es muy difícil decirle que el cielo va a ser azul, pero tengo esperanza de que va a haber un cambio positivo”.

 

Contanos sobre la triple conjunción de este 2020.

Saturno, Júpiter y Plutón es una conjunción única. No tiene nada que ver con todas las teorías conspiracionistas que hay, que son una reacción normal. Al igual que el Sol y la Luna, que Marte y Venus, Júpiter y Saturno forman pareja y son los grandes arquitectos celestiales, que a nivel personal determinan nuestra integración social. Son lo que se llama los chromo-kratos, los señores del tiempo, porque se encuentran en el cielo cada 20 años, lo que normalmente se considera que es una generación. Lo que sucede es que ahora por primera vez, esta conjunción se da junto con Plutón en Capricornio después de casi 4 mil años. Y hay una segunda primera vez, que es que desde hace 516 años no se había producido la conjunción Júpiter- Saturno en Acuario. Lo traduciría: o renovamos el modelo social o nos morimos, o que el modelo social va a morir para renovarse. Lo estamos viendo reflejado en pequeñas cosas, como el colapso del transporte aéreo, de las empresas automovilísticas, del turismo, del modelo ciudad. La gente empieza a sentir que vivir en una gran ciudad como Buenos Aires, Barcelona o Nueva York es como vivir en una ratonera, porque llega algo como el COVID y están encerrados en su departamento de 40 metros cuadrados. 

 

¿Cuáles son las fechas en las que van a estar transcurriendo las conjunciones? Porque cada conjunción va a suceder más de una vez, ¿no? 

Júpiter entró en conjunción con Plutón a principios de abril, ahora está retrogradando. Va a volver con Plutón a finales de junio y va a haber un momento para darse cuenta del impacto que todo esto está teniendo. Luego, a fines de julio, todo este quilombo -como dicen los argentinos- que es Júpiter, Saturno y Plutón, se le suma el gran buscador de soluciones rápidas y agresivas que es Marte. Marte estará al final de Aries en lo que se llama un ciclo de descanso durante casi seis meses, casi hasta comienzos de enero del año que viene y va a ser muy intenso. 

¿Esto es a nivel global?

En cada rincón del planeta, aunque lógicamente a algunos países les va a afectar menos, como los que tienen mecanismos de amortiguación de la crisis: los países nórdicos, algunos centroeuropeos, Japón, Corea del Sur y pará de contar. En el resto va a haber movimientos de ira, no colectiva sino individual, no así como ahora en Estados Unidos, que toda la comunidad sale a la calle y pide justicia. Va a ser algo mucho más personal y agresivo.

 

Lo que pasa en Estados Unidos afecta de alguna manera a todo el mundo. El retorno de Plutón a su Plutón natal se daría en el 2022. ¿Esto que estamos viendo ahora es por esa energía?

Claro, de hecho Plutón ya está en conjunción con el Plutón natal de Estados Unidos. Yo pienso que la elección de Donald Trump no es casual, hacía falta alguien así para llevar el sistema al borde del abismo, porque Plutón busca situaciones que nos muestren la posibilidad real, certera y próxima de morir. Entonces, quién mejor que Trump, un antisistema declarado. Estados Unidos necesita una experiencia límite. Este disturbio racial es un demonio que ellos nunca habían terminado de tratar correctamente. 

Si esto va a suceder en el 2022 me imagino que recién empieza, van a ser dos años muy difíciles.

Van a salir muchos más demonios. Para Estados Unidos los próximos cuatro años van a ser muy complicados, incluso astrólogos como Maurice Fernández vaticinan su ruptura, su desintegración. Lo que está claro es que sobre todo con Plutón en Capricornio, como Capricornio es ciclo frío y seco, las cosas se agrietan, se rompen, como lo que está viviendo España con el separatismo catalán. 

Argentina es muy cíclico, vamos de una crisis a la otra, ¿qué está pasando desde lo astrológico?

Argentina es un país con muchos planetas en Cáncer en Casa 9, el Sol en Casa 10, ascendente en Libra, la Luna en la Casa Cuarta en Capricornio. Entonces es lógico que sea un país cíclico, donde el pueblo espera que los gobernantes sean padres y madres. Las estirpes peronistas, Perón y Evita eran mamá y papá, luego los Kirchner hacían un poco ese rol. Mientras que Macri, y yo no lo juzgo a nivel político, no conseguía dar con esa imagen. Él es acuariano y la esposa es muy bella, pero es una belleza un poco inalcanzable. Después la Luna en Capricornio significa estar esperando a ser tratado mal, de una forma inconsciente, sentirse observado y juzgado por la madre de hielo. ¿Cómo cambiamos esto? Es muy fácil, una nueva constitución, elegir una fecha que la Luna no esté en Capricornio.

¿Vos pensás que en esta triple conjunción en Capricornio, Argentina con la Luna en Capricornio, va a sufrir una transformación, va a madurar?

Claro, sin dudas. Además, al ser en la Casa Cuarta, no van a ser los dirigentes ni la clase política los que cambien, va a ser el pueblo, un movimiento popular. Sobre todo en Argentina, no hay que esperar que nadie solucione nada desde arriba. 

Contanos un poco, el cinco de junio hay eclipse de Luna, ¿cuál es la importancia de éste en especial?

Los eclipses tienen tan mala fama, pero son hechos muy evolutivos. Es el momento en el que se nos abandona a nuestra propia luz, la luz de fuera ya no existe. Este es un eclipse penumbral, de luna rosada y sólo se va a ver una cierta zona del Océano Índico. Es entre Géminis y Sagitario, que es el eje de adquisición cognitiva del mundo, entonces vamos a tener que guiarnos con nuestra propia visión del mundo y de sobrevivir. Además va a estar implicado Neptuno, va a tener un toque relacional con Venus retrógrado, una cuadratura del Sol a Marte, de Venus a Marte. A nivel emocional, las emociones van a estar muy cargadas. A nivel relacional va a estar muy revuelto, muchas parejas se van a unir, puede haber historias Venus-Neptunianas de amores ocultos, de idealización de amores absolutamente exaltados, místicos e improbables en la Tierra. 

 

La proxima conjunción Júpiter Plutón el 30 de junio se va a dar estando los planetas retrógrados. ¿Es la misma energía, la percibimos igual?

No, porque al estar los dos volviendo sobre sus pasos, no están haciendo nada nuevo, son momentos de interiorización. Nosotros como comunidad vamos a empezar a recapacitar. Quizás no suceda nada tangible como cuando entró Júpiter junto con Plutón, que fue el momento de mayor virulencia del COVID, pero es lo que yo llamo “el paisaje después de la batalla”, vamos a empezar a contar muertos, heridos, infraestructuras destruidas, a hacer inventario, sabiendo que después viene otra batalla y más mortífera.

¿Cuál es esa batalla más grande?

La última conjunción Júpiter-Plutón. Tiene lugar sobre el 13 de noviembre y Saturno está muy cerca también; están los tres en unos cuatro grados de nuevo y en cuadratura con Marte. Probablemente haya un punto muy álgido con casi todos los planetas directos de nuevo, puede darse un rebrote del virus o también conflictos muy fuertes a nivel económico. Va a haber pinchazos de burbujas, de la deuda privada, en muchas países va a estallar la deuda pública, entonces habrá desorden social. Es una situación un poco caótica, muy difícil. No va a pinchar en Alemania, en Dinamarca o en Japón, pero sí en España, en Argentina, en muchos países de América. En España vendrá a rescatarnos la Unión Europea, en cuanto a Argentina y otros países, no sé quién les va a prestar dinero, francamente.  

Para cambiar un poco la energía, ¿qué nos depara la conjunción Saturno-Júpiter en diciembre?, ¿es una energía diferente?

Sí, ahí es donde soy optimista, porque quien va a orientar el futuro de alguna manera es esta conjunción, que está en Acuario por primera vez en 500 años. Y va a definir el nuevo modelo, porque lo que está claro es que no podemos enfrentarnos a esta crisis con el modelo social, económico y político actual. Ese nuevo modelo social va a ser acuariano, mucho menos basado en estructuras piramidales como la actual, más igualitario. Pero también va a tener unas exigencias muy fuertes, y que nadie piense que no va a haber élites.

¿Cómo va a ser ese nuevo modelo social?

El nuevo modelo va a estar dominado por el conocimiento científico, porque esa es la materia prima de Acuario. Lo estamos viendo un poco con la crisis del Coronavirus, que por primera vez se empieza a ver la voz de los científicos. La vereda de riqueza del futuro no va a ser tener petróleo, oro, ni siquiera grandes terrenos donde cultivar. Las riquezas del futuro van a ser las ideas, las patentes, la ciencia y tecnología. Surgirán nuevos monstruos, pero acabaremos dejando atrás los problemas como que una gran parte importante de la población no tenga qué comer o dónde vivir.

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Te escuché hablar de una época dorada a partir del 2025 hasta más o menos 2030, ¿de qué se trata?

Es una era dorada en el sentido de que vamos a tener mucho más aire, hemos vivido 200 años de mucha tierra. Con la conjunción Júpiter-Saturno del 20 de diciembre habrá más aire y en el 2024 Plutón entra definitivamente en Acuario. Neptuno habrá subido a Aries y habrá un largo trígono Plutón-Urano. Con estos trígonos la tecnología avanza a pasos agigantados y produce cambios radicales, revoluciona nuestra sociedad y en cierto modo la mejora. Y Neptuno en Sextil con los dos, Plutón y Urano, representa a las masas. Van a ser unos cinco años más o menos en que se producen enormes avances científicos, sociales, políticos, sin excesivas tensiones mundiales y con mucha creación de riqueza, sobre todo intelectual.

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