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Imán Kaumann: “Está bueno empoderar lo que te hace diferente”

02 Enero 2020

Por Josefina Martínez

Requerida por Dries Van Noten, Viktor & Rolf, Schiaparelli y otros tantos de las ligas mayores, Imán tiene 19 años y desde los 15 camina las pasarelas bajo el ala de su mentora, Lorena Ceriscioli. Con una mamá entendida en el rubro (Miuki Madelaire, modelo y diseñadora estrella de la Galería Bond Street, en los ‘90), en Le Banana charlamos con la modelo y música que con su exotismo conquista el mundo.

De chica viviste en Miami. ¿Cuáles son tus mejores recuerdos? 

Viví allí mis primeros cinco años de vida, así que son recuerdos de una niña descubriendo el mundo, jugando con la tierra, el pasto, sacando lombrices, bichos, recolectando plantitas. Me acuerdo de estar jugando con una araña a control remoto y asustando a la gente. También mi hermana me hacía el maquillaje más exótico que te puedas imaginar, body painting, practicaba cualquier deformidad con mi cara. Ya de chiquita le hacía de modelo y nos divertíamos mucho. Nos fuimos a vivir por el trabajo de mi mamá, así que también siempre tuvimos a mano una cantidad de tules de colores, glitter tirado, brillantina, toda una energía muy linda, como de show o festejo.

Tu hermana Iara es artista plástica. Siendo tu mamá diseñadora, ¿les dio algún consejo para manejarse en el ambiente del arte y la moda?

Mi mamá siempre nos enseñó que no importa que algo te de miedo. Aunque sea muy diferente y no sepas qué va a causar, está bueno poder desarrollar lo que te hace única, darle el valor que tiene a las cosas que nos gustan y poder trabajar en lo que nos hace bien.

 

En una entrevista dijiste que “no hay que tener miedo a ser extravagante, sino animarse”. ¿Tiene que ver con eso?

Ahí me refería a que está bueno darle una importancia a cómo nos presentamos al mundo, porque eso es la moda, es transmitir y causar impacto a través de la ropa. En mi trabajo justamente es súper importante, porque vas a un casting, te ven 3 minutos y tenés que comunicar quién sos. Entonces, ¿querés ser algo interesante, bello?, ¿tal vez algo desagradable?. Hay que jugar y soltarse en ese sentido, porque es lo que te hace única también. Todos somos muy diferentes y está bueno empoderar eso, darle el valor que tiene, aceptarlo y sentirnos cómodos mostrándolo.

¿Qué consejos de belleza compartís con tu mamá y hermana?

Con mi hermana siempre decimos que el delineador de ojos tiene que ser blanco, para que se vea grande. Nos divierte el maquillaje estilo años sesenta, medio animé también. Y nos gusta mucho cuidarnos el pelo, nos encanta usarlo largo y nos ponemos aceite de almendras, por lo general a la noche para nutrirlo. Después bueno, si querés sentirte bella, tenés que sentirse bien con una misma y hacer las cosas que te hacen bien. Así siempre vas a irradiar una energía linda, así que ese podría ser el tip: cómo nos sentimos es muy importante para lo que es la belleza, porque está adentro y afuera.

Para el estereotipo de belleza argentina sos una rara avis. ¿Sentís que eso te ayudó a abrirte camino en el modelaje?

Mi abuela materna es de Misiones y tiene una ascendencia importante rusa, así que de ahí me llegó esta mezcla tan rara. Por lo general sorprende un montón, especialmente afuera, cuando digo que soy argentina me dicen “¿Cómo argentina?, ¿tan rubia, tan blanca?”. O me preguntan “¿Dónde es Argentina, en Europa?”. No sé si me favoreció especialmente en el modelaje, pero sí me resulta divertido. Muchas veces las demás modelos me charlan en ruso de la nada y yo les tengo que explicar que no entiendo nada.

Contame lo mejor y lo peor de un fashion week internacional.

Son días fuertes, muy pesados, de no parar un segundo y de no tener ni idea de qué va a pasar, así que tenés que estar predispuesta al máximo y con el celular encima. No sabés si te van a llamar a las 2 de la mañana para un fitting de Miu Miu, por ejemplo. Eso puede ser divertido por la adrenalina que conlleva, pero también te agota porque a último momento te pueden bajar de un desfile, te pueden llamar de la nada… es bastante caótico, la verdad, y también es ir a un millón de castings por día. Dentro de las cosas buenas que tiene, aprendo muchísimo, me nutro, cada vez que estoy en una ciudad quiero aprender todo, intento absorber. Es el momento de ser una esponja. Encima estás mucho tiempo sola, entonces es muy bueno para plantearse cosas, meditar, pensar qué querés hacer, qué te hace bien, qué no. Es un momento para mí y le doy un gran valor. Eso es lo que más me gusta de los fashion weeks internacionales, que cada vez que vuelvo de algún viaje estoy completamente renovada y como que me cambia el cerebro. Vuelvo mucho más nutrida y tengo mucho más en claro qué es lo que quiero. Estar tanto tiempo con una misma refuerza tus deseos.

De los grandes con los que ya modelaste, ¿cuál fue la mejor experiencia y por qué?

Me cuesta elegir porque disfruto un montón mi trabajo, pero seguro fue trabajar con Rick Owens. Me parece un gran artista y me divertí mucho, mucho en su desfile: yo estaba súper emocionada, llego al backtage y ¡todas las modelos son extraterrestres! Yo digo, ¡me muero, hoy nos toca interpretar aliens! Me divirtió porque eso es lo que hacemos las modelos, interpretamos un personaje en cada desfile y en cada producción de fotos. Fue una gran experiencia y además el maquillaje lo hizo un instagrammer, performer que admiro mucho que se llama Salvia (@salvjiia) y al verlo a él ahí estaba fascinada. Fue muy hermoso trabajar alrededor de gente tan talentosa y me sentí muy agradecida de ser parte de un equipo que admiro hace un montón.

¿Con qué diseñadores tenés pendiente o soñás trabajar?

Tengo varios, pero me gusta mucho Jeremy Scott, cada desfile de él me parece súper divertido y siempre toma alguna temática en especial. También me gustaría desfilar para Alexander McQueen que bueno, aunque ya no esté con nosotros, sería un honor caminar para su etiqueta.

¿Quién es tu máximo referente como modelo?

No tengo alguien en especial, pero se me ocurre Leigh Bowery. Puede no sonar muy conocido, es un performer, artista y diseñador que fue una gran influencia para muchos, por ejemplo justamente para Alexander McQueen y Rick Owens. Él jugaba con esto de causar una imagen rara. Admiro mucho su estética y ese juego de no saber qué va a opinar el público, jugar con que te atraiga algo que no es lo comúnmente aceptado por la sociedad, y que te atraiga igual. Porque, en realidad, ¿qué es lo bello? Lo que te imponen. Entonces Leigh Bowery juega con eso, lo desagradable, convirtiéndolo en algo bello. 

¿Un sueño por cumplir en la moda? 

Me gustaría mucho musicalizar un desfile, me imagino con un piano de cola tocando algo, cantando. Y no es un sueño muy lejano, la verdad, me encantaría hacerlo. Lo voy a hacer, ¡ja! 

Contame de la Imán música, ¿cuándo empezaste? 

Es algo que siempre estuvo presente, porque mi papá es músico y en mi casa siempre sonaba el piano. Siento una gran sensibilidad y la música me cambia mucho el humor. Por ejemplo, si estoy en una producción y no me gusta lo que suena me cuesta mucho posar y dar con la actitud. Fui a un secundario de música y empecé ahí más que nada, como bajista. Sempre digo que el bajo es mi sonido favorito porque siento que tiene una potencia especial. Además me gustaba mucho el bajo de los Pixies en ese momento. También en un show de fin de año del colegio se me ocurrió que tal vez me gustaría cantar. Y canté y me di cuenta de que me encantaba. 

¿Tenés tiempo para estudiar entre desfiles?

En este momento estoy estudiando piano y canto, lo cual se hace difícil con los viajes, ¡no me puedo llevar el piano al fashion week!. Así que estoy más copada con buscar elementos nuevos para hacer música, como mi computadora. Tengo un teclado muy chico que es un controlador midi, y entonces puedo hacer música en casa. Tengo un home studio y me lo llevo a mis viajes. Cada vez que tengo un rato libre me concentro en producir, elaborar y crecer en ese aspecto también. Me gustaría hacer un EP, así que estoy componiendo algunas canciones para un álbum que saldrá en algún momento..

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 ¿Quién es tu máximo referente musical?

 Mike Patton, que es cantante de mi banda favorita Mr. Bungle. Lo admiro mucho porque canta desde lírico hasta súper hard rock, me encanta eso de tanta variedad. Y sus canciones también son muy variadas, dentro de una misma canción tenés un millón de géneros. 

 ¿Una canción que te hubiese gustado componer?

 Siempre que escucho "Rhapsody in Blue" de Gershwin digo ¡wow! Esa me parece la mejor composición del mundo, sería un honor haberla creado, dura como 20 minutos y es realmente hermosa. 

 ¿Pensás combinar las dos carreras en paralelo

Sí, re, ¡ya lo estoy haciendo en este momento! En Tokio estuve trabajando unos meses como modelo y, a su vez, cuando tenía algún ratito libre con mi compu me sentaba a componer. También en los castings intento escribir canciones. Así que ya en este momento está todo súper conectado. Y cada vez que viajo, intento aprender de la música en el lugar en el que estoy, cada vez que tengo una foto o alguna producción pregunto a colegas ¿cuál es la música que escuchás vos acá? Porque tampoco quiero lo mainstream. No, me gusta saber qué escucha realmente la gente, entonces cuando viajo es un momento de descubrimiento y composición musical.

LB Top Five

Una ciudad: Tokio

Una peli/serie: Las Vírgenes Suicidas, de Sofía Coppola

 Una canción: Ultraviolence, de New Order.

 Un perfume: los de nardos

 Una golosina: Ferrero Rocher

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