El mundo del arte despide a Julio Le Parc, una de las figuras más importantes del arte contemporáneo y referente indiscutido del arte cinético y lumínico.

Nacido en Mendoza y radicado en París desde finales de los años 50, Le Parc dedicó más de siete décadas a explorar el movimiento, la percepción y la participación del espectador. Sus obras rompieron con la idea tradicional del museo: no estaban pensadas solo para ser observadas, sino también para ser recorridas, habitadas y experimentadas.

A lo largo de su carrera, expuso en algunos de los museos e instituciones más importantes del mundo y se convirtió en una influencia clave para generaciones de artistas. Sus instalaciones de espejos, reflejos y juegos de luz transformaron espacios enteros y demostraron que el arte también podía ser una experiencia física y colectiva.


Su historia seguía escribiéndose hasta el final. Actualmente preparaba una gran retrospectiva en la Tate Modern, que reunirá más de 60 obras y recorrerá siete décadas de producción artística. La muestra abrirá al público el próximo 11 de junio de 2026.

De Mendoza al mundo, Julio Le Parc dejó una obra que cambió para siempre la forma de mirar. Su legado seguirá iluminando generaciones.

