El segundo día de Lollapalooza Argentina comenzó a tomar ritmo desde temprano en el Hipódromo de San Isidro y uno de los artistas que abrió la jornada fue Marttein. Con una propuesta que mezcla electrónica, beats intensos y una estética muy ligada al universo club, el productor argentino se encargó de encender los primeros movimientos del público en el predio.

A medida que avanzaba la tarde, su set fue sumando cada vez más gente frente al escenario. El sonido electrónico, con bases contundentes y pasajes hipnóticos, generó el clima ideal para arrancar la jornada del sábado.

En un festival que combina grandes headliners internacionales con artistas emergentes, el show de Marttein funcionó como una introducción perfecta al segundo día del Lollapalooza, marcando el tono de una jornada que iría creciendo en intensidad a medida que avanzaba la noche.
