Entre los escenarios gigantes y las multitudes, Las Casitas siguen siendo uno de los spots más especiales del festival. Un rincón más chico, cercano y relajado donde descubrir artistas emergentes de la escena local.

Sets de DJs, público curioso y una energía más under convierten este espacio en el plan perfecto para dejarse llevar por la música y encontrar nuevos sonidos en medio del caos del Lolla.

