Mientras el Mundial 2026 se juega en los estadios de Estados Unidos, México y Canadá, una de las intervenciones más interesantes vinculadas al torneo está ocurriendo frente a la costa de Miami Beach. Se trata de REEFLINE’s Big Goals, un proyecto presentado por Uber como parte del legado cultural impulsado por el Comité Anfitrión de Miami.

La propuesta toma uno de los símbolos más universales del fútbol y lo transforma en una instalación monumental construida a partir de descartes textiles reutilizados.

Detrás del proyecto están la diseñadora argentina Jessica Trosman y el artista Emiliano Miliyo, quienes trabajaron junto a un colectivo de tejedoras argentinas para crear estas enormes estructuras tejidas al crochet. El resultado combina arte, diseño y sustentabilidad en piezas que funcionan tanto como esculturas públicas como declaración de principios.


La iniciativa contó con el apoyo del Healthy Materials Lab de Parsons School of Design, incorporando investigación sobre materiales sustentables y nuevas formas de reutilizar residuos textiles.

En una ciudad que hoy es protagonista del Mundial, Big Goals propone mirar más allá de los partidos. Porque si bien los goles se celebran dentro de la cancha, algunos de los legados más interesantes del torneo pueden encontrarse fuera de ella: donde el diseño, el arte y la creatividad también juegan su propio partido.
