Uno de los nombres más esperados del segundo día fue el de Chappell Roan. La artista estadounidense llegó al Lollapalooza con una propuesta visual impactante y un show que mezcla pop, teatralidad y una fuerte identidad estética.

Desde el primer momento, el escenario se transformó en un espectáculo visual. Entre coreografías, cambios de vestuario y una puesta colorida, Chappell Roan ofreció uno de los shows más comentados del festival.

El público respondió con una energía impresionante, cantando y bailando cada tema mientras el show avanzaba hacia un cierre explosivo.
