Por Juana Dufour
Después de meses construyendo misterio alrededor de FREE SPIRITS, CA7RIEL y Paco Amoroso finalmente dieron inicio a su nueva gira mundial con la primera de sus dos fechas en el Movistar Arena, en Buenos Aires.

La nueva etapa de los músicos argentinos se aleja del caos para construir un universo mucho más conceptual, cinematográfico y emocional, donde música, moda y narrativa visual funcionan como una misma experiencia.
WELCOME TO THE FREE SPIRITS WELLNESS CENTER
A lo largo del show, el dúo porteño construyó una especie de viaje inmersivo dentro del “Centro FREE SPIRITS”, un universo conceptual donde cada bloque funcionaba como una etapa distinta dentro de un supuesto programa de transformación emocional y artística.
Desde las camillas de hospital del opening hasta el cierre industrial y explosivo, todo estuvo pensado como una experiencia narrativa donde el público también parecía formar parte del proceso.

UN TEMPLO ESPIRITUAL CONVERTIDO EN RECITAL
El escenario parecía una mezcla de centro de meditación futurista y una instalación de arte contemporáneo. La estructura estaba formada por distintos niveles cubiertos por telas plisadas gris donde convivían músicos, coristas e invitados vestidos completamente de blanco, reforzando desde el inicio la identidad espiritual y minimalista de FREE SPIRITS.
Sobre la pasarela colgaban enormes estructuras lumínicas rectangulares cubiertas por textiles drapeados que modificaban constantemente la atmósfera del show: pasaban de una iluminación blanca y casi clínica a momentos más introspectivos, como también flashes rojos agresivos durante los segmentos más rave.
UN NUEVO UNIVERSO DESBLOQUEADO
Apenas arrancó el recital, CA7RIEL y Paco Amoroso aparecieron acostados sobre camillas mientras sonaba “NO ME SIRVE MÁS” — ex “GIMME MORE”— utilizando los mismos looks que habían llevado en los Latin Grammy. La escena terminó funcionando como el primer gran statement visual de la noche: transformación y renacimiento convertidos en performance.

Ya en el segundo tema, “Nada Nuevo”, el dúo se desvistió arriba del escenario para revelar looks con referencias deportivas y siluetas techwear.
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CA7RIEL apareció con un legging negro de The North Face combinado con un chaleco largo de impronta avant-garde y esencia runner. Paco, por su parte, eligió una polera negra ultra slim junto a shorts estampados del universo barroco de Versace.

Unos temas más adelante, durante “HASTA JESUS TUVO UN MAL DIA”, ambos volvieron a transformarse para entrar de lleno en el imaginario visual definitivo de FREE SPIRITS: tonos arena, beige y gris piedra, siluetas relajadas y una estética minimalista mucho más contemplativa.
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Gran parte de esa identidad visual estuvo sostenida por el trabajo de estilismo de Celina Lattanzio, que acompañó toda la narrativa del show con looks entre lo futurista, lo performático y lo absurdo pop, reforzando el universo estético cada vez más definido del dúo.

UN RECORRIDO POR TODAS SUS ERAS
La primera fecha del FREE SPIRITS WORLD TOUR también funcionó como un recorrido por todas las etapas de CA7RIEL y Paco.
El show mezcló canciones nuevas como “NO ME SIRVE MÁS”, “NADA NUEVO”, “VIDA LOCA” y “GOO GOO GA GA” con himnos de distintas épocas como “DUMBAI”, “EL ÚNICO”, “DÍA DEL AMIGO”, “BAD BITCH” y “HA HA”.
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También hubo espacio para un remix de canciones viejas y para “CHAPULÍN”, reforzando la idea de un recital que cruza todas las versiones del proyecto: desde PAPOTA y BAÑO MARIA hasta la sensibilidad introspectiva de FREE SPIRITS.
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Un cierre entre rave industrial y catarsis colectiva
El tramo final llevó la intensidad al máximo. Con “LO QUIERO YA!”, “BETO’S HORNS” y “HIMNO DEL MEDI”, el Movistar Arena se transformó en una rave industrial atravesada por humo, graves extremos y láseres rojos.

El dúo se ubicó sobre la pasarela junto a un séquito de invitados que acompañó el cierre desde el escenario, mientras el Movistar se teñía de rojo entre humo, luces y láseres, construyendo una de las imágenes más impactantes de toda la noche.
Después de atravesar distintas etapas emocionales y visuales durante el recital, el cierre funcionó como una liberación de energía. Porque si algo dejó claro esta primera fecha de FREE SPIRITS WORLD TOUR, es que CA7RIEL y Paco Amoroso siguen encontrando nuevas formas de reinventarse sin perder la esencia que los convirtió en uno de los proyectos más impredecibles de la escena.
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