El Victoria and Albert Museum inaugura “Schiaparelli: Fashion Becomes Art”, una exposición que propone algo más que una retrospectiva: una inmersión en el universo de una de las figuras más disruptivas de la moda.

Con más de 400 piezas —entre looks, obras de arte, accesorios y material de archivo— la muestra recorre casi un siglo de historia, desde los años 20 hasta la actualidad.

MEET ELSA
Elsa Schiaparelli construía universos. Italiana, provocadora y profundamente conectada con el surrealismo, fue una de las primeras en entender la moda como un territorio artístico. Sus colaboraciones con nombres como Salvador Dalí marcaron un antes y un después, dando lugar a piezas que hoy son parte del imaginario colectivo, como el Skeleton Dress o el icónico sombrero zapato.

Su trabajo no solo desafiaba la estética dominante, sino también las normas sociales de su tiempo. En una época donde la moda femenina estaba atravesada por restricciones, Schiaparelli propuso siluetas, materiales y conceptos que ampliaban el campo de lo posible.

EL COMEBACK
En 1954, la casa cerró sus puertas. Durante décadas, Schiaparelli existió más como referencia histórica que como marca activa. Sin embargo, su influencia nunca desapareció: siguió orbitando en diseñadores, editoriales y museos.
El punto de inflexión llegó en 2007, cuando el grupo Tod’s Group adquirió la firma y comenzó su reactivación. El regreso al calendario de alta costura no fue inmediato, pero sí estratégico: reconstruir el legado sin perder su carácter experimental.
LA NUEVA ERA
Desde 2019, la dirección creativa está en manos de Daniel Roseberry, quien reinterpretó el ADN de la Maison desde una mirada contemporánea. Su enfoque —escultural, teatral y altamente simbólico— volvió a posicionar a Schiaparelli en el centro de la conversación global.

Las piezas actuales dialogan directamente con el archivo: cuerpos dorados, anatomías exageradas, referencias al arte clásico y una fuerte presencia de lo onírico.

LA EXPOSICIÓN
Schiaparelli: Fashion Becomes Art organiza este recorrido en distintas capas: desde los primeros años en París hasta su red de colaboraciones con artistas, su expansión internacional y su vigencia actual. La muestra no solo exhibe objetos, sino que plantea una idea: que la moda puede ser una forma de pensamiento.

En ese cruce entre arte, cuerpo e imaginación, Schiaparelli sigue siendo una anomalía necesaria. Y esta exposición, una oportunidad para entender por qué.
Disponible desde el 28 de marzo en Londres
