La tercera jornada del festival empezó temprano y con guitarras. Massacre fue uno de los primeros nombres fuertes del día cuando tomó el Samsung Stage cerca de las 15. Con Walas al frente, la banda desplegó su mezcla clásica de rock alternativo y actitud punk frente a un público que empezaba a poblar el predio bajo el sol de San Isidro.

Entre distorsión, pogo moderado y fans que ya estaban listos para despedir el festival, Massacre dejó claro que el último día también venía cargado de rock local.

