MUSIC

Todo lo mejor que nos dejó el Lollapalooza

04 Abril 2017

Por @catagreloni

Terminó la cuarta edición del Lollapalooza Argentina, con récord de entradas agotadas y más de 50 artistas internacionales y locales que dejaron todo; en Le Banana hacemos un repaso con lo mejor que nos dejó este fin de semana en San Isidro.

El Hipódromo de San Isidro se llenó desde temprano bajo el sol del viernes por la tarde. Con muchas propuestas tentadoras para ir temprano, nadie quiso perderse a bandas internacionales de la talla de Silversun Puckups, The Helmets, la banda de Tye Trujillo, que tocaron temprano en el Kidzapalooza, y la diosa nórdica, Tove Lo. Pero lo más destacado de la primera jornada fue la actuación del trío británico indie, The XX.

 

Con un show simple pero contundente, Romy Madley Croft y Jamie Smith le pusieron ritmo a la noche con un set prolijo que mantuvo el clima durante más de una hora de show. Arrancaron con “Say Something Loving”, de su álbum recientemente editado, I see you, para continuar con su hit bailable “Crystalised” y “VCR”.

El show de los eternos Duran Duran fue de lo mejor de la tarde y del festival. En un repaso por todos sus hits, Simon Le Bon, de remera celeste flúo con la cara de Annie Lennox, jean blanco y zapatillas verdes, llevó al cuarteto británico por una odisea pop que comenzó con la trilogía “Wild Boys”, “Hungry Like A Wolf” y “A View To Kill”, mientras salían llamas desde el frente del escenario y desde las pantallas.

Mientras descendía el sol, llegó el momento de los infaltables lentos con los hits “Come Undone”, “Ordinary World”, y un sentido homenaje a David Bowie, quien apareció inmortalizado en la pantalla, mientras Le Bon interpretaba “Space Oddity”. Para el final, los New Romantics se guardaron “Girls On Film” y “Rio”. Una lección de pop que incluyó a los millennials, que no conocían sus temas, y un repaso para los más nostálgicos.

The Weeknd fue uno de los más convocantes del Lolla. Abel Tesfaye, la nueva estrella del R&B alternativo, arrancó con su último hit “Starboy”, producido por los franceses Daft Punk. El rapero y novio de Selena Gómez, quien lo acompañó en su gira latinoamericana y observó el show sola desde el escenario, está en el mejor momento de su corta carrera. El canadiense llevó al público por su nuevo y último disco por hits como “False Alarm” y “I Feel It Coming”, en un show efectivo desde lo visual que lo tuvo como protagonista absoluto y dejó “Can´t Feel My Face” y “The Hills”, de su anterior disco, Beauty Behind The Madness, para despedirse.

The Strokes fueron los headliners de la segunda jornada. Arrancaron su tercera presentación en el país con una versión cumbiera de "Reptilia" (armada por Oscar Coronel pero firmada bajo “El Shulian K-Sablan-K”), en un guiño al público local, después de haber venido en 2005 y 2011. El quinteto neoyorquino formado por Julian Casablancas, Fabio Moretti, Nick Valensi, Albert Hammond Jr. y Nikolai Fraiture salió al escenario con "The Modern Age", del disco This Is It y repasó todos sus clásicos tales como "12:51", "Reptilia" y “You Only Live Once”, en un show único en el que el frontman, de muy buen carácter, interactuó mucho con su público y pidió “sean buenos con Messi”, entre otras humoradas.

Después de más de una hora y media de show, llegó el tema "Last Nite" para cerrar la noche pero Casablancas se negó a retirarse del escenario y ensayó tres tandas de bises con "Take it or Leave it" como última entrega.

 

En simultáneo con el show strokero, los más jóvenes, entre disfrazados de unicornios, chicas con la cara llena de glitter y mucho accesorio a la vista, ni se inmutaron con el rock y fueron directamente al Perry´s Stage a conocer a su contemporáneo holandés, Martin Garrix, que hizo vibrar al Hipódromo de San Isidro con un set musical que incluyó sus éxitos “In The Name of Love”, “Don´t Look Down” y “Forbidden Voices”.

Como es costumbre en el Lollapalooza, el festival más importante del año por donde pasaron unas 200 mil personas, cerró bien arriba desde el escenario electrónico con la presentación de Flume. El joven productor australiano la está rompiendo en festivales como Coachella y Lollapalooza y tocó sus hits “Never Be Like You”, “Drop The Game” y una versión acelerada de “Get Free”, de Major Lazer. Entre estallidos de papeles metalizados y fuegos artificiales, el sábado concluyó con caras felices, cuerpos agotados de tanto baile y muchas deudas saldadas.

 

 

 

 

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