STYLE

Seis diseñadores para chequear del Fashion Week de Londres

24 Febrero 2017

By @catagreloni

Más de 50 shows pasaron por las pasarelas de la Semana de la Moda británica, entre marcas establecidas y jóvenes diseñadores, estas fueron algunas de las propuestas nuevas que nos llamaron la atención!

Bora Aksu


El diseñador turco recibió sus primeras críticas positivas en 2002, cuando se recibió en Saint Martins. Desde aquel momento no paró de trabajar y se asentó en Londres. Sus colecciones románticas con una vuelta de tuerca, entre dark y moderna, llamaron la atención de los Dolce & Gabanna quienes compran sus prendas como inspiración para sus diseños.


Esta temporada, Aksu mostró piezas de demi couture en una paleta en tonos suaves llamada “Las Sufragettes”, inspirada en las mujeres que reivindicaron el derecho al voto. Desfilaron vestidos con transparencias, encajes y volados, en tonos blancos, celeste y rosa pálido, en combinación con redes de menor y mayor proporción en blanco y negro y mensajes positivos bordados que rezaban por la Paz, por el Amor y la Libertad.  

Haizen Wang


Una de las marcas que más nos gustó. El oriental con base en Londres construyó su marca en base a una identidad sastrera que juega con la ambigúedad masculino/femenino. De referencias arquitectónicas y una sastrería de impecable factura, Wang le añade a su identidad materiales y diseños novedosos.


Primaron las prendas de silueta oversize, en una paleta oscura y acentos en las mangas y puños, exagerados. También, los géneros de rayas verticales en lana azul, con un twist en el estilismo: fueron combinados con abrigos tipo trench de plástico, transparentes -tendencia que también se vio en varios desfiles como en el nuevo Calvin Klein, by Raf Simons-, los jacquards de flores bordó, los pantalones de cuero y los abrigos y estolas acolchadas.

Ashley Williams


Ashley le da rienda suelta a una colección de inspiración en el lejano oeste, en una cruza de estilos de Dolly Parton con Vetements. Desde su prometedor hace cuatro años en LFW con grandes críticas de la prensa, Williams empezó a vender sus colecciones en grandes tiendas como Selfridges, Colette, en Paris, y Joyce (Hong Kong).


Se impusieron los estampados vichy y escoceses grandes en colores brillantes, que también se usaron para conjuntos de jogging, estilizados con sombreros de cowboy.

Los buzos llevaron grandes insignias que decían “Salvemos al planeta”, “Miseria” y “Choque los 5!”, en otra de las tendencias de la temporada: este año veremos miles de buzos y remeras con frases que interpelan al usuario. Nos sorprendieron los mom jeans, los vestidos de mandas gigantes, abullonadas y los crop tops de cuero y estampa vacuna y flecos.

Roberta Einer


La colección maximalista y de lujo femenino de Einer tuvo lugar en una cancha de tenis deconstruida donde mostró un estilo joven, fresco y alegre, lleno de prendas de lentejuelas de colores, brillos y una gama amplia de colores vibrantes.


Los estampados abstractos y 3D se mezclaron con pantalones anchos, faldas plisadas, vestidos con bustiers trabajados y blusas bordadas. Los vestidos de seda se llevaron por sobre camisas bordadas con insectos coloridos. Roberta sorprende desde el mix de géneros, texturas y materiales, que combina a la perfección. El patchwork es tendencia y Roberta lo usó en chaquetas de cuero, en vestidos profusamente decorados y tops llamativos. Una colección memorable y preciosa.


Sadie Williams


Los bloque de color y estampas geométricas son parte de la identidad de Sadie, que usó en tonos vibrantes, en una perfecta y jovial combinación con zapatillas Converse.La diseñadora londinense, famosa por usar cristales Swarovski en sus colecciones, los combinó en los bordes de las camisas blancas, en pantalones y chaquetas de estilo marinero. Estas prendas las mezcló con pantalones de seda, de grandes proporciones. Alabamos al trabajo de los matelaseados, visto en vestidos largos y cortos. Las prendas de Williams son frescas, jóvenes y con brillo propio.

Teatum Jones


Catherine Teatum y Rob Jones se inspiraron para esta colección en la idealización de la belleza y siemtría, inspirado por las muñecas no convencionales y surrealistas del artista nazi alemán Hans Bellmer, de los años 30. Los diseñadores se propusieron deconstruir el cuerpo sin perjuicio y enviaron estos fuertes mensajes al enviar a las pasarelas a modelos con diferentes discapacidades.


Lo más destacado fueron las prendas con costuras, pespuntes, cordones y orillos a la vista, con faldas asimétricas y detalles del recortes angulares. El negro, el mostaza y el borgoña fueron de los colores más utilizados, tanto para hombres como para mujeres, en los abrigos envolventes, en faldas  tubo y vestidos de punto, pensados en colores lisos y algunos patrones geométricos. Un estilo limpio, depurado y con un toque moderno.



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