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Cambiar de profesión: misión posible

30 Noviembre 2015

Por Pamela Aguirre Leonetti

Quizá alguna vez te lo hayas preguntado: ¿Y si cambio de rumbo laboral? ¿Si renuncio al puesto que tanto me costó alcanzar? ¿Si abandono la carrera aunque me falten tres materias para terminar? Si alguna vez lo pensaste, tenemos una buena noticia: ¡no estás sola!

Hacer un career change, como emprender cualquier otro cambio, genera dudas, miedos y ansiedades, pero si sabemos que dar un volantazo es lo que necesitamos para cumplir nuestros sueños, entonces hay que hacerlo.

Aunque, claro, antes es bueno evaluar algunas cosas. Primero, tenés que saber que en el camino del cambio vas a encontrar obstáculos. Tenés que estar preparada para eso y enfocar la mente en el resultado que querés lograr para poder perseverar más allá de las dificultades. Para esto, el apoyo de un terapeuta puede resultar fundamental, así como el apoyo emocional de familiares y amigos.

También ayuda preguntarse: ¿Qué quiero? ¿Con qué me identifico? ¿Quién quiero ser en el futuro? Proyectarse y “verse” haciendo una nueva tarea es útil para saber si realmente el cambio que queremos hacer es el correcto. Además, más allá de los sueños y las ganas, hay que ser realistas y evaluar cuál es el momento indicado para cambiar de rumbo. A veces, esperar es mejor que apresurarse a cambiar. Una opción que muchos especialistas recomiendan es hacer una transformación gradual: comenzar de a poco con nuestra nueva profesión al tiempo que seguimos haciendo lo que ya hacíamos. Así podremos mantener el equilibrio y la transición será menos abrupta.

Como vemos, barajar y dar de nuevo no es fácil. Pero tampoco es imposible. De hecho, son muchos los ejemplos de mujeres y hombres que han decidido dejar todo y volver a empezar.

Johnny Depp es un gran ejemplo de alguien que dejó lo que hacía para enfocarse en otra actividad y triunfar en ella. En su juventud, Depp se dedicaba a la música. Tenía una banda de rock llamada The Kidz que alcanzó cierto éxito. Sin embargo, cuando Johnny se dio cuenta de que el rock no era lo que le gustaba decidió dejarlo y poner el foco en la actuación en donde sin dudas ¡no le fue nada mal!

Arnold Schwarzenegger es otra personalidad que decidió cambiar de rumbo. Antes de alcanzar la fama en Hollywood, era un fisicoculturista triunfante. Pero luego decidió seguir su sueño y dejar esa carrera por la actuación, en donde le fue más que bien con personajes que pasaron a la historia como Terminator, entre otros.

Harrison Ford es un ejemplo más de un career change súper exitoso. Antes de convertirse en el actor estrella que todos conocemos, Ford trabajó durante quince años como carpintero. Recién cuando George Lucas le ofreció un pequeño rol en la película American Graffiti, Ford comenzó su carrera actoral y años después alcanzó la fama al convertirse en el actor principal de la trilogía original de Star Wars.

En Argentina, la vida de la escritora Claudia Piñero también demuestra que cambiar de rumbo laboral es posible. Hoy Piñero, que se consagró con la novela La viuda de los jueves, es una referente de la novela latinoamericana. Pero antes se recibió de contadora y trabajó durante muchos años en estudios y empresas multinacionales. Recién en 1991 se animó a enviar una novela a un concurso y desde entonces decidió hacer un cambio brusco en su profesión y dedicarse a la escritura, que siempre había sido su pasión.

Florencia Bonelli es otro ejemplo de un cambio exitoso. Hoy es una escritora reconocida en el país, pero antes de publicar su primera novela y de que sus libros se conviertan en best sellers locales se dedicó mucho tiempo a su profesión de contadora.

Por eso, si estás dudando de tu carrera, de tu profesión o de tu empleo, tal vez llegó la hora de pensar en hacer un cambio y hacer eso que tanto te apasiona. Nadie dijo que sea sencillo, pero al final del camino, ¡traerá su recompensa!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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